El pito del sereno

7/12/2009

El madridista fetén, al menos desde que Santiago Bernabéu llegó a la presidencia del club, decía: cuando juega el Real Madrid siempre es el favorito. El saco de trofeos conseguidos bajo la hégira del Pescador de Santa Pola avala tal aserto. En el Madrid sólo valía ganar y jugar bien y si no era posible que no fuese por no luchar y sudar la camiseta hasta el pitido final. Desde Di Stéfano siempre tuvo un delantero centro nato y un once que se recitaba de memoria. La rotación por antonomasia se llamaba Manolín Bueno que toda su vida profesional fue suplente de Gento. Igualmente tuvo detrás del primer entrenador –léase Miguel Muñoz, el más grande y laureado- un Luis Molowny como apaga fuegos. Y en el puente de mando nombres como Raimundo Saporta, Antonio Calderón y Agustín Domínguez que dieron todo por “la causa”, al decir de don Santiago. De ayer a hoy o vivir para ver…

Se palmó contra el Barça y los mamporreros del presidente hablan de dulce derrota, victoria moral y seguimos segundos. Nadie les recuerda que el segundo es el primero que pierde y que invertir 270 millones no merecería este corolario: soy tan pobre que sólo tengo dinero. A pesar de tan desorbitadas cantidades no existe un delantero centro digno de tal nombre (Van Nistelrooy mediante), ni un lateral zurdo, ni extremos, ni cerebro organizador (Guti ‘alcorconizado’), ni Molowny que sustituya a Pellegrini, pues Valdano no quiere y Pardeza y Butragueño no pueden. Y en el ático presidencial figuran los Sánchez (“ganar cinco Copas de Europa seguidas sería contraproducente”), los Fernández de Blas como submarinos al servicio de sí mismos y otros que driblan el código ético del derecho y del revés. Sobresale Megía Dávila que, tras cambiar el pito profesional por el pito del sereno ya nadie sabe qué pito toca. Aunque el único pito doble de este dominó lo personifican los Pérez. Quique lo mismo hace de jefe de personal que de confesor fraternal de ese “ser superior” que, ora bufa contra las rotaciones, ora maldice a Sacchi por recordar sus alineaciones de Beckham como lateral y Zidane de libre. FP fue y será entrenador en potencia y acto.

Alfonso Azuara en Don Balón

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Florentino, Juana y su hermana

4/11/2009

Conozco bastante bien algunas caras del poliédrico presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. Sin embargo, hay dos zonas faciales que se me resisten como un arcano insondable. Una, por qué siempre tuvo la certeza que sus socios empresariales y “avalistas” del fichaje de Figo –“los Albertos”- no pisarían la cárcel. Y dos, qué ha visto en Arséne Wenger que no hayamos visto los demás para tener una fijación cuasi enfermiza con el técnico francés. De no ser don Arsenio quien se siente en el banquillo madridista, a FP lo mismo le da Juana como su hermana. No fueron a humo de pajas las palabras de Valdano: “Pellegrini es el Wenger español”. Y no. Ni es Wenger, ni español y, lo que es peor, a FP, aunque apoquinó cuatro millones, nunca le “fascinó” como el apolíneo entrenador del Arsenal. Si tras el castañazo de Alcorcón el cuerpo le pedía a Pérez poner a don Manuel en la Cordillera de los Andes, el recuerdo de los Del Bosque, Queiroz, Camacho, Luxemburgo, López Caro… y su espantada dimisionaria del 2006 le han impulsado a refugiarse en la hoja de ruta circular que comenzó con el Getafe, seguirá en Milán, vuelve al Manzanares y se ¿cerrará? con el Alcorcón. ¿Veremos todos los grados o se habrá roto a los 90? Lo impepinable es que Pérez tiene un berrinche de no te menees, que “no jugamos a nada” y que su bien más preciado, la IMAGEN de la marca REAL MADRID, ha sufrido un revés que solo los magos de las finanzas como FP graban en su disco duro.

Si en la primera etapa florentina se trituraron técnicos y directores deportivos como en los mejores tiempos del difunto Jesús Gil, en esta segunda, con los mismos actores, la “superproducción” puede alcanzar su cenit si este musolari del fútbol, que “no sabe ni tenerlas”, dice que lleva treinta y una y es mano… esa mano de “ser superior” que Butragueño acuñó y cuya gloria lamecular rentabilizó en el pasado y sigue rentabilizando en el presente. Así son los dioses del estadio y del parné.

Alfonso Azuara en Don Balón


Los Ronaldos, Pérez y Paris

21/06/2009

La inmensa cohorte de lamesuelas de Florentino se hacen lenguas y no paran de alabar su “nuevo” proyecto. Vuelve la ilusión, repiten como loros. Y ni el proyecto es nuevo y a lo peor la ilusión acaba en ilusionismo o en la reedición a todo lujo del cuento de la lechera. Son las mismas caras, quizás mejoradas en dureza facial, pero superiores en mendacidad y prepotencia. Si antaño se epató con Figo y Zidane, hogaño se repite con Kaká y Ronaldo. Si más tarde llegó Ronaldo con su bodorrio en París y del cual FP fue padrino, más pronto ha llegado el otro Ronaldo y su fiesta con Paris Hilton cuyo padrinazgo han sido las fotos de 17.000 euros en champán, la falda en la cintura y las bragas al aire. Los Ronaldos también pueden decir, como el gran Bogart, que en esta casa blanca siempre nos quedará París.

El contrapunto, versión NODO, lo pone el modélico Kaká quien se ufana de llegar virgen al matrimonio y reivindica su militancia como atleta de Cristo, lo que le acerca, más si cabe, al “ser superior” que tiene como jefe.
Valdano quien, como jugador madridista, ya vivió la juerga milanesa de Juanito que acabó con Amancio como entrenador, aventuraba que estando por medio FP la película sólo podría ser una superproducción y espectáculo; pues ambos, a parte iguales, han empezado en América y pronto los veremos superados en España, capital Madrid. Cuando Pellegrini regrese de sus vacaciones en la cordillera de los Andes comprobará que en sus nuevos galácticos viven las burbujas que siempre van aparejadas al dinero. Si la sombra de Riquelme aparece en sus sueños y se proyecta en C.Ronaldo no busque a Fernando Roig en Florentino Pérez pues no lo hallará. La Villa y Corte no es Villarreal. Por lo demás, nos espera un veranillo para exhibir la felicidad florentina y las visitas, con loas periodísticas, al megalómano que personifica la erótica del poder universal y atraca su yate Pitina en la isla de la calma…

Alfonso Azuara en Don Balón


Hermanos Pérez controlan el Madrid

31/05/2009

Los hermanos Pérez son una sociedad tan limitada que representan la voz de unas conciencias tranquilas y el eco de unas fidelidades perrunas. Parecería que quisieran hacer del R. Madrid una mala copia del Villarreal.

Los hermanísimos de los presidentes del RM son tan mejorables como algunos cuñadísimos de políticos de ayer y hoy. A Fulano lo trincó la policía con recuerdos del club; a Mengano lo enchufaron de abogado para ahorrarle dinero a la entidad y ahorraron para disgustos y a Zutano le encomendaron el fichaje de Zidane y acabó organizando con sus amiguetes partidos nocturnos cuya factura de la luz pagaron los de siempre. Los barandas de los tres referenciados iban de pulirse al póker el dinero de los socios, a permitir todo tipo de desmanes que han acabado en los juzgados de lo civil y criminal y a sacar billetes de ida y de vuelta con Valdano. Témome que al Madrid, por acción u omisión, todos acaban dándole por el sufijo del apellido del hispanoargentino mientras cautivan al respetable con negocios tangibles en España e intangibles en China.

Regresó FP con la misma cantinela “de equipo espectacular, la cantera como seña de identidad y más código ético” mientras remuneraba al presidente honorario, al vicepresidente mudo y se defendía a Calderón por su inocencia en Viajes Dublín. Como yo avalo, yo mando y cuando yo hablo hasta Dios calla. Don yo, oséase el “ser superior”, vuelve con un ego y una soberbia superlativas. Se ha dejado por el camino a Abelló y del Rivero que adquirieron popularidad como “asaltabancos” desde el palco de Chamartín. Tampoco cuenta con su sucesor Fernando Martín, líder de la mayor suspensión de pagos en España y la misma suerte corre Ramón Calderón, criado a sus pechos, que si no fichó a Kaká sí le ha dejado tanta caca que, cuando siente su millonario culo en el sillón presidencial acabará con unas posadera como las del mono Amedio, aunque sus corifeos digan que de este homo sapiens y ricachón hasta sus pedos huelen bien.

Alfonso Azuara en Don Balón


Valdano y cuentos de fútbol

24/05/2009

La fe es creer lo que no se ve y el arriba firmante carece de fe en el “ser superior” porque ya ha visto casi todo lo que tenía que ver de FP desde 1995 (derrota ante Mendoza) hasta el 2000 (triunfo contra Sanz) y febrero del 2006 (espantada y comienzo de la actual charlotada) con fin de la primera parte o parte contratante de la segunda parte en el Ritz. Vuelve FP con otra ‘superproducción’ del Camarote de los Hermanos Marx. Regresa Valdano como reputado cuentista. Sus ‘Cuentos de fútbol’ evocan lo que con Rogelio Rengel (editor de DB) oímos tantas veces: “tienes más cuento que Calleja”. Pero si el cuento en España es rentable la dirección deportiva del Madrid, perdón por la redundancia, no lo es menos.

Valdano se llevó, antaño y quizás hogaño, más de mil millones de pesetas por controlar la sección de baloncesto, por asegurar que con FP todos los técnicos cumplían sus contratos mientras despedía a Del Bosque por “obsoleto”, proponía a Queiroz por “imagen” y saludaba a Camacho el breve. Cedía a Munitis y Morientes, sin cláusula de salvaguarda, para que goleasen al mismo Madrid que les pagaba; traía a Butragueño como su adjunto mudo, y colaba de extra a Woodgate en la película del Paciente inglés. Finalmente Samuel, versus Milito, como centrales de marca registrada y a seguir colaborando en el ídem. ¿Lo dicho desmerece el ojo de lince que caracteriza a Valdano? Evidentemente no, al menos para Florentino, que trempa cuando a su vera hay asalariados que lo consideran un “ser superior”. Butragueño y Valdano así lo sienten y lo hablan por boca de sus respectivos estómagos. Lo mismo que FP con su fe en Gallardón y Fefé.

El estrambote es ZZ. Florentino cree que fue él y no Zidane quien agarró aquella sublimada volea de Glasgow. Cuando deja de levitar piensa que Zidane no es sino su reencarnación divina, antológicamente descrita por su buitre leonado y a quienes quiere a su lado por si es necesario volver a embestir al Materazzi que pretenda escachifollarle su onírico proyecto triunfal.

Alfonso Azuara en Don Balón


Chotis, choteo y florito

10/05/2009

Madrid, por San Isidro, es corridas de toros y verbenas, con chulapos que lo mismo se marcan un chotis en media baldosa de Chamberí que un choteo de seis baldosas catalanas en la ribera del Manzanares. Y sin embargo este ambiente festivo que inunda la Villa y Corte no florece en la casa blanca pero sí en Las Ventas… de Ramos y Talavante.

La brava corrida azulgrana desenmascaró a tanta figurita de mazapán y de pitiminí que vive de las taquillas del club. Las seis cornadas que con tres diferentes trayectorias (vestuario, banquillo y palco) el Barça infirió al Real Madrid han causado tal exanguinación que o se ordenan transfusiones masivas de plasma, (dinero y sentido común) o el matador de antaño seguirá entre el hule de los cirujanos y la uvi de los que aspiran a gobernarlo. Mi diagnóstico es que si quiere renacer de sus actuales cenizas tendrá que hacerlo desde el fuego purificador que acabe con las fantasías empalagosas de los galácticos, con los “mansos de Florito” y con los “nanines” de Calderón, a quien Pérez crió a sus pechos y que algunos desmemoriados, que ayer hacían negocios con él, hoy quieren convertirlo en chivo expiatorio.

Del 2000 al 2002 Florentino practicó la tesis que don Santiago quizás hubiese deseado. Saneó el club, aumentó el patrimonio y consiguió los títulos que al Real Madrid lo han hecho grande: Copa de Europa y Liga. Sin embargo, del 2003 hasta su dimisión resultó la antítesis de Bernabéu. Fichajes a la carta más alta, fagocitación de entrenadores, injerencias, falta de autoridad y un fracaso deportivo que le hizo perder el oremus. Y del 2006 hasta hoy, más allá de dos enmascaradores títulos ligueros, solo ha habido criterio de veleta; pérdida superlativa del prestigio social, deportivo y de imagen y una hedionda sospecha de manejos económicos que merecerían aquella auditoria que en el año 2000, urbi et orbi, don Florentino prometió enviar a todos los socios del Real Madrid y de la que si te he visto no me acuerdo. El tigre, sirva como recordatorio electoral, no cambia sus manchas.

Alfonso Azuara en Don Balón


A la luna de Valencia

3/05/2009

Quedarse a la luna de Valencia es quedarse en blanco sin conseguir lo que se pretendía o esperaba. Y eso fue lo que hizo el Barça (felicidades como campeón virtual de la Liga) con el Real Madrid la pasada semana y lo que pretende el Valencia en la presente. Pasará tiempo hasta que se olvide –“culés y merengues” no lo olvidarán jamás- el humillante dos a seis del Bernabéu. Del Real Madrid glorioso solo queda el nombre. La hemorragia que empezó tres años antes de la huida de Florentino Pérez tuvo su shock hipovolémico el 2 de mayo del 2009 con el inane doctor Boluda.

Seis años de desatinos cuya corolario fueron los seis goles que el Barça les endosó a modo de catarsis. Si ésta no llega se oirá el gorigori aunque haya elecciones.

Se puede volver de todas las partes excepto del ridículo y ahí están para la pequeña historia blanca las forofadas de Pérez, los “nanines” de Calderón, los “chorreos” de Boluda y los que por acción u omisión en el terreno de juego, desde Figo a Schuster, con escala en Montenegro, han hecho del mejor club del siglo XX un irreal Madrid. Mención aparte merecen los periodistas que durante ese periodo hicieron del noble oficio del periodismo el oficio más viejo del mundo. Urge fijar el punto de inflexión que los viejos y buenos madridistas esperan para salir del atolladero.

El clásico por antonomasia, Santiago Bernabéu, quizás cogiese el látigo y echase a los mercaderes del templo como en su día echó al hoy presidente “honorario” pero remunerado y se inventase de la mano del Miguel Muñoz de turno otro Madrid “ye-ye” que también lograse su Copa de Europa.

Todo menos seguir haciendo de comparsa continental y de segundón en España. Don Santiago siempre dijo que el segundo es el primero que pierde y que en el Real Madrid solo valía ganar. Pues eso.

Alfonso Azuara en Don Balón